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Yepeto, 15 de octubre de 1987, la partida de nacimiento de un clásico.

Roberto "Tito" Cossa, el padre de la criatura
El año 1987 en Argentina no fue fácil, ni en lo económico ni en lo político: por ahí andaban ciertos personajes de aquel tiempo; don Juan Sourrouille buscando refinanciamiento para la eterna deuda externa, Aldo Rico y sus sediciosos “Caras Pintadas” buscando impunidad para los criminales de la dictadura, como Antonio Bussi y el destituido capitán Alfredo Astiz, mientras, vaya a saberse quienes, mutilaban el cadáver de Perón en el cementerio de la Chacarita. Y en medio de tanto naufragio fue la cultura, una vez más, la balsa a la que había que aferrarse para salvar un poco de humanidad.

“Yepeto” estalló con un éxito enorme desde el 15 de octubre y volvió Roberto "Tito" Cossa a romper ese nefasto mito que dice “que el pueblo no puede tener acceso al arte por una especie de incapacidad intrínseca y que no se halla interesado en la cultura”
Escribió Soriano, entonces en Página/12 sobre el estreno de Yepeto: . “Va a despertar otra vez la pasión por el teatro argentino”, Y vaya si la despertó; cinco años en cartel y giras por el país y el exterior.
La pieza de mi colección que hoy publico es el programa de mano de aquel estreno en el Lorange, de modo que es algo así, como la partida de nacimiento de un clásico.








SÍNTESIS ARGUMENTAL
Yepeto, nos muestra la historia del enfrentamiento entre un profesor, escritor y docente cincuentón y un joven atleta, que quiere recuperar a su novia, una estudiante de literatura de apenas 17 años, que se siente atraída por su profesor, quien representa al adversario intelectual del personaje del atleta.  El profesor y el joven, en un breve lapso de tiempo, se encuentran varias veces: primero el joven lo visita para hacerle groseros y amenazantes reclamos porque cree que ha seducido a su amada, una estudiante, que sigue entusiasmada los cursos del profesor-escritor. El personaje de Ulises Dumont toma el asunto con mucho humor y le contesta demostrando un ingenio ágil y una punzante ironía y pretende dar a entender, con humor y brillantez, que no hay más que una relación platónica de maestro a discípula.  Poco a poco el estudiante va descubriendo el mundo del profesor y vuelve regularmente a visitarlo, cada vez más interesado por lo que comienza a vislumbrar. El profesor le habla de literatura y del amor en tono sarcástico y se burla de sí mismo.
(PROFESOR : Las jóvenes también me rompen las pelotas. Sólo que con las lindas soy más tolerante. La vez pasada vino a verme una ex alumna... Hermosa mujer... Un poco vieja... Veintisiete años...  Bueno... estábamos en la cama, a punto ya de... Y no va y me dice: "Quiero recorrer la geografía de tu piel". (EXPLOTA) ¡Ah, no! ¡Cursilerías, no! ¡No pude! ¡La eché! Y estaba muy buena. Pero si la dejaba me iba a decir: "penétrame", "hazme tuya", "correteemos desnudos por las verdes colinas de Yonshire". ¡Un disparate!)
Y tendría que haberme dado cuenta. ¡Pero soy un pelotudo! Porque me trajo un cuento... ¡No sabés! (FALSAMENTE LLOROSO) ¡Cómo se puede escribir "cual la salida del sol"! ¡"Cual la salida del sol"! Se lo dije: "Es como vender choripanes en la Capilla Sixtina mientras tocan `El Mesías' de Haëndel".

Luego las confidencias sobre Cecilia, la amada del estudiante, se harán cada vez más íntimas, sobre todo por parte del estudiante, y éste comienza a hacer tímidos ensayos en el campo de la poesía, atiende solícito al profesor y llega un momento en que la relación entre los dos parece más importante y afectiva que con Cecilia. Incluso hay un momento en que el profesor se confiesa que tal vez quiere más al estudiante que a la muchacha. Sin embargo, finalmente la relación del estudiante con Cecilia se hace efectiva y el profesor, otra vez solo, se sienta a escribir sobre el incidente, despide al estudiante, se lamenta por los amores fracasados y, medio en broma, maldice a la literatura que le hace perder la verdadera vida y el amor
Imagen de 2,50 mts x 3 mts, diseñada por Hugo Ailup, para la marquesina del teatro 

EL DESNUDO DE GRANDINETTI EN ESTA OBRA:
La escena del desnudo fue interpretada de manera artística y sin ofender en ningún momento a los espectadores, no obstante, sobre este tema, quiero reproducir aquí una respuesta inteligente de Grandinetti a una repetida pregunta estúpida de cierta crítica teatral:
P -La fama te llegó a fines de los 80, con la obra Yepeto y tu desnudo dio que hablar.
G –Puede ser, esa estupidez? sí, esas cosas a las que se les da más valor que…  Mirá, la hicimos tres años, hice 600 y pico de funciones, dejé y se siguió haciendo con Gustavo Luppi. Era la obra de Roberto Cossa, era el trabajo de Ulises Dumont que era extraordinario, era la dirección de Omar Grasso, y reducir, minimizar todo al desnudo me da pena. Es la expresión de una mediocridad bastante acentuada.
P -Pero las mujeres y los envidiosos se acercaban al teatro sólo para verte. De alguna manera, te sirvió para que se levantara bastante polvareda con vos
G –No sé si me sirvió o no, lo que sí me sirvió fue hacer esa obra con esos compañeros.Me sirvió muchísimo, aprendía todos los días. En Italia, en España, donde la hicimos, decían "vayan a ver esa obra"; en cambio, cuatro pelotudos de acá decían "vayan a ver el desnudo". Lo de siempre

FICHA TÉCNICA
Elenco:
  • Ulises Dumont
  • Darío Grandinetti
  • Gabriela Flores

Dirección: Omar Grasso (1)
Asistente de dirección: Tito Otero
Escenografía y vestuario: Marcela Polischer
Música: Jorge Valcarcel (2)


 Ulises Dumont
“Uno sabe que alguna vez tendrá que agarrar un fierro caliente, pero antes de que eso ocurra, también yo armaría mis valijas, simplemente para protegerme y estar en la resistencia. Los actores tenemos que poner la humanidad sobre el escenario y salvarnos”. (Ulises Dumont)


Fue el teatro su ámbito natural de formación desde que en 1958 y junto a un grupo de amigos del barrio porteño de Núñez (en el que también estaba Luis Brandoni) formó un elenco dentro de un club y debutó con la pieza "Futuro imperfecto".
"No sé lo que me pasó, pero cuando subí al escenario sentí como un shock. En ese momento me di cuenta que lo único que me interesaba en la vida era ser actor. Tenía 19 años", recordó un cuarto de siglo más tarde en un reportaje.
Más de 80 obras de teatro, otros tantos trabajos en cine, son el enorme aporte que Ulises Dumont, generosamente, dándose por entero, le entregó a la cultura nacional. Un duende muy porteño, amante de la buena cocina y de la pesca y ante todo de la vida, este señor del escenario fue auténticamente fiel a él mismo. Recibió una veintena de premios nacionales e internacionales y la admiración y el afecto de compañeros y compañeras de trabajo que compartieron la vida artística. 

(1) Omar Grasso ya le he dedicado otra entrada a " Lorenzaccio" que recomiendo repasar para saber un poquito más de los trabajos de este señor de la escena. (ver en el buscador de este blog)

(2) Jorge Valcarcel, que falleció con apenas 54 años, fue uno de los compositores que más melodías le aportaron al teatro nacional moderno. Entre las obras que musicalizó pueden mencionarse "Simón, el caballero de Indias", "La misa pagana" (donde también participó como intérprete), "La conversación de los cuerpos", "Siempre la misma milonga", "Des tiempo", "Más", "Pingüinos", "Vida y muerte de las ballenas", "Qué supimos conseguir", "Che, mordisquito", "Cosas de payasos", y "Coronación", entre casi una centena. Una enorme actividad era común en él. Por ejemplo, en diciembre de 1985 tenía siete espectáculos en cartel simultáneamente: "Una margarita llamada Mercedes", "Don Gil de las calzas verdes", "Veraneantes", "Canto latinoamericano", "Los compadritos", "El gran circo criollo" y "Cuatro caballetes

Alfredo Alcón y Rodolfo Beban Juntos, dirigidos por otro gigante; Omar Grasso, en Lorenzaccio Año 1978



Las Imagenes reproducen el programa de mano de Lorenzaccio en el Teatro Blanca Podestá Junio 1978. Los originales pertenecen a la colección privada de Roberto Famá
Porque Carlín participó del elenco y porque el teatro lo necesita, queremos dedicarle esta publicación deseándole una pronta recuperación.

Es Junio de 1978, la dictadura está en su apogeo, la sociedad amordazada sólo quiere mentirse que somos derechos y humanos y gritar los goles del mundial. En ese clima social Omar Grasso termina los ensayos de "Lorenzaccio" de Alfred de Musset, y es que los artistas siempre encuentran la manera de decir: "Lorenzo de Médici, (Lorenzaccio), tiene una idea que le da vueltas en la cabeza: matar al Duque de Florencia, aunque sea su primo, Alejandro. Lorenzaccio dará validez a la frase que asegura que el fin justifica los medios. Él tiene la fiel convicción de que librará al pueblo de un dictador, pillo, corrupto y degenerado gobernante cuando acabe con la vida del Duque.Lorenzaccio refleja el duro parto de una sociedad gestada dentro del inmenso vientre de la corrupción.Nacer llorando y con un grito desesperado"
En el Podestá ya está todo listo para el estreno; el elenco es realmente de notables:
Alfredo Alcon
Rodolfo Beban
Marta Bianchi
Carlin Calvo
Pepe Novoa
Susana Ortiz
Ruben Stella
Tony Vilas 
Aldo Barbero
Y más...


Las Imagenes reproducen el programa de mano de Lorenzaccio en el Teatro Blanca Podestá Junio 1978. Los originales pertenecen a la colección privada de Roberto Famá
     
OMAR GRASSO:
Cuando falleció en Mayo del 2001, Clarín publicó esta reseña biográfica que es inmejorable para pintar a este maestro de la escena:  
"Había empezado su trashumancia teatrera de muy joven. Tenía 18 cuando bajó a Buenos Aires desde su Rosario natal y enseguida cruzó a Montevideo. Allí se quedó otros 18 aprendiendo y trabajando en la Comedia Nacional del Uruguay, en el legendario Circular y en El Galpón. Con una beca del gobierno francés viajó a París, donde estudió con Jean-Louis Barrault y Roger Planchon. Estuvo también en Inglaterra. Regresó en el 76. Cuando muchos se tenían que ir Grasso empezó una lucha silenciosa y porfiadamente arriesgada contra la oscuridad siniestra que se instaló en la Argentina. Dirigió una treintena de obras —muchas en el Teatro San Martín— de autores clásicos rioplatenses y universales: Mustafá y Mateo, de Armando Discepolo; Don Juan, de Molière; El jardín de los cerezos, de Chéjov; La muerte de un viajante, de Arthur Miller. En 1981, su puesta de Hamlet, protagonizada por Alfredo Alcón, se atrevió con una lectura cargada de referencias a la muerte como instrumento de los poderosos, que eludió la censura sólo porque el poder de facto no encontró cómo acusar a Shakespeare de guerrillero o comunista. El mismo año estrenó Príncipe azul, de Eugenio Griffero — su lírico aporte a Teatro Abierto— y la primera versión de Ya na die recuerda a Fréderic Chopin, de Roberto Cossa (que repuso en el 98), en la que se aludía al regreso del proscripto Perón. En 1982 obtuvo el premio Molière por Simón, caballero de Indias. En el 85 estrenó Yepeto, también de Cossa, que estuvo cinco temporadas en cartel; en el 88 consiguió otro éxito con El partener, de Mauricio Kartun. Entre otras, en 1990 y con menos fortuna, estrenó su propia obra, Las luces, a lo lejos. Pero ya el discurso humanista latente en su estética no alcanzaba. La crisis económica, social y cultural lo enfrentó con la constatación de que el telón baja, a veces, sin que la función haya comenzado. Estaba acostumbrado a dar pelea, pero había aprendido a hacerlo cuando, por delante, los sueños eran hermosos y parecían alcanzables. Ya no. Y empezó a irse. Con el pudor y la elegancia de siempre"
Las Imagenes reproducen el programa de mano de Lorenzaccio en el Teatro Blanca Podestá Junio 1978. Los originales pertenecen a la colección privada de Roberto Famá
Las Imagenes reproducen el programa de mano de Lorenzaccio en el Teatro Blanca Podestá Junio 1978. Los originales pertenecen a la colección privada de Roberto Famá

El Autor:
Alfred Louis Charles de Musset,

El autor de Lorenzaccio nació en París, el 11 de diciembre de 1810. A los 17 años recibe su primer premio; “premio de disertación literaria en el Concurso General”. Es entonces cuando Paul Foucher, cuñado de Víctor Hugo, lo lleva a frecuentar el ambiente literario de París. Intentó estudiar medicina, inglés, dibujo, piano… Pero a los 20 años ya había logrado no sólo una notoriedad literaria, sino también una reputación de “dandy” nada aburrida y desde sus 23 años vivirá un romance apasionado con George Sand,  y fue Sand, justamente, quien le inspiró Lorenzaccio,  que escribió en el año 1834. Con George Sand se fue a Italia. Para entonces publicó los Cuentos de Espagne te de Italie. Pero Musset cayó enfermo y George Sand pasó a ser amante de su médico, digamos, que para un poeta romántico, no podía encontrar una fuente de inspiración mejor y a ella le dedicó "Confession de un enfant lleva siècle" (Confesión de un niño del siglo), su única novela.
También escribe algunas comedias: El candelabro, No bromeemos con el amor, No hay nada que jurar y otras.  Fue bibliotecario del Ministerio del Interior durante la Monarquía de Julio y luego destituido en 1848. Más tarde también fue bibliotecario del Ministerio de Instrucción Pública durante el Segundo Imperio.
Recibió la Legión de Honor el 24 de abril de 1845 al mismo tiempo que Balzac y es elegido miembro de la Academia Francesa en 1852.
Murió el 2 de mayo de 1857, en cierta medida olvidado por el público.

 Su obra
    * 1824 - À ma mère.
    * 1826 - À Mademoiselle Zoé le Douairin.
    * 1828 - Un rêve, L'Anglais mangeur d'opium.
    * 1829 - Pemières poésies.
    * 1830 - Contes d'Espagne et d'Italie, La quittance du diable.
    * 1831 - La coupe et les lèvres, Namouna.
    * 1832 - Spectacle dans un fauteuil, A quoi rêvent les jeunes filles.
    * 1833 - Lorenzaccio, Les caprices de Marianne, Rolla, André del Sarto.
    * 1834 - Fantasio, On ne badine pas avec l'amour, Une nuit vénitienne, Perdican, Camille et Perdican.
    * 1835 - La quenouille de Barberine, La nuit de mai, La nuit de Dêcembre, Le chandelier.
    * 1836 - Il ne faut jurer de rien, Lettre à M. de Lamartine, Faire sans dire, La nuit d'août, La confesión d'un enfant du siècle.
    * 1837 - Un caprice, La nuit d'octobre, À la Malibran, Emmeline, Les deux maîtresses, Lettres a Dupuis et Cotonet.
    * 1838 - Le fils du Titien, Fréderic et Bernerette, L'espoir en Dieu, Dupont et Durand, Margot.
    * 1839 - Croisilles.
    * 1840 - Tristesse, Une soirée perdue.
    * 1841 - Souvenir.
    * 1842 - Le voyage où il vous plaira, Sur le paresse, Histoire d'un merle blanc, Aprés une lecture.
    * 1844 - Pierre et Camille, Le secret de Javotte, Les frères Van Bruck.
    * 1845 - Il faut q'une porte soit ouverte ou fermée, Mademoiselle Mimi Pinson.
    * 1849 - Louison, L'Habit vert, On ne saurait penser à tout.
    * 1850 - Poésies nouvelles, Carmosine.
    * 1851 - Bettine, Faustine.
    * 1853 - La mouche.
    * 1854 - Contes.